La Revolución Industrial que se desarrolló entre los años 1760 y 1840 en Inglaterra significó un antes y un después en la historia de la humanidad.

Supuso el comienzo de una nueva era de innovaciones tecnológicas y científicas en todos los ámbitos de la sociedad.
Las consecuencias de esta revolución tienen que ver con aspectos como:
– El aumento de la mecanización en la producción, sobre todo en las tareas del campo.
– La transformación de la estructura social. La nobleza deja de ostentar el poder absoluto y es la burguesía quien pasa a dominar aspectos como la economía y la política.
Surge una nueva clase social: el proletariado o clase obrera.
– El crecimiento económico e industrial, especialmente en sectores como el textil, la siderurgia y la minería.
– El desarrollo tecnológico trajo consigo el incremento de la productividad como consecuencia de la producción en serie.
– El abandono del campo y la masificación de las ciudades.
– La modificación de los hábitos de consumo.
– El desarrollo del comercio, como consecuencia del aumento de la capacidad de producción y de la modernización de los medios de transporte.
A lo largo de estos siglos y hasta la actualidad se han ido sucediendo otras revoluciones industriales.
La segunda revolución industrial comienza a partir del año 1850, y su fin para la gran mayoría de historiadores se sitúan en el año 1914 con el inicio de la I Guerra Mundial.
Si la primera revolución industrial se caracterizó por ser la era de la mecanización, la segunda revolución lo fue de la electricidad.
La tercera revolución industrial se originó a mediados del siglo XX y no se sabe a ciencia cierta en qué fecha decretar su fin.
Es la era de la informatización.
Y ya la cuarta revolución industrial se sitúa a partir del año 2011 hasta la actualidad y se considera la era de la digitalización.

Esto demuestra que las máquinas, aunque han estado más relacionadas con los sectores productivos como la industria, han tenido tanta importancia que hay muy pocos aspectos en nuestra vida en los que no estén presentes.
Pero ¿sabemos realmente a qué nos referimos cuando hablamos de maquinaria industrial?

¿Qué son las maquinarias industriales?

Las maquinarias industriales son todas las máquinas que utiliza la industria en su conjunto para el desarrollo y la fabricación de bienes y servicios.
Aunque el trabajo manual o artesanal no ha desaparecido del todo, sí que ha quedado relegado a un plano más relacionado con los hobbies o con pequeños emprendimientos.
Todas las empresas, dependiendo del sector al que pertenezcan, utilizan algún tipo de maquinaria industrial para aligerar y hacer más eficaces los procesos productivos, para hacer frente a las demandas de nuestra sociedad y para obtener mayor rentabilidad.
Aunque la implantación de maquinaria, principalmente en el sector de la industria, ha supuesto la disminución progresiva de mano de obra y por tanto, de puestos de trabajo, también ha hecho más fácil y menos duras las tareas de los trabajadores.

Tipos de maquinaria industrial

Existe gran variedad de maquinaria industrial atendiendo a sus características, su funcionamiento o la energía que emplean, entre otras.

Pero todas se engloban en dos grandes grupos:

  1. Maquinaria industrial liviana

 Hace referencia a la maquinaria que se utiliza para realizar procesos pequeños.

       2. Maquinaria industrial pesada
  Corresponde a la maquinaria que se usa para la ejecución de procesos más complejos y que exigen la                aplicación de una fuerza mayor.

Clasificación de las máquinas industriales según la energía que emplean.

La maquinaria industrial se puede clasificar en 4 tipos según la energía que emplean:

  1. Eléctricas:

Se trata de máquinas industriales que se alimentan de energía eléctrica.
Dentro de estas máquinas se encuentran tres grupos:
Máquinas generadoras: funcionan transformando la energía mecánica en eléctrica.
Máquinas transformadoras: transforman la energía eléctrica alterna en otra de distinta tensión o intensidad.
Motores: transforman la energía eléctrica en energía mecánica.

Por su gran potencia y su versatilidad las máquinas industriales eléctricas son las más utilizadas en la industria.

     2. Hidráulicas:

A diferencia de la anterior, la maquinaria industrial de tipo hidráulico obtiene la energía de diversos fluidos para su funcionamiento, transformándola en energía mecánica.
La mayor parte de la maquinaria industrial pesada, debido al tipo de tarea que desarrolla, funciona con energía hidráulica.

    3. Térmicas:

Las maquinarias industriales térmicas funcionan mediante la producción de energía cinética. Este proceso consiste básicamente en aumentar el tránsito de los fluidos y del aire transformándolos en energía cinética.
Son máquinas que suelen usarse en procesos donde los productos necesitan estar en un ambiente refrigerado.

    4. De brazo robótico

Como su nombre indica, son máquinas que se caracterizan por su brazo robótico.
Este tipo de maquinaria industrial se utiliza en sistemas de producción en cadena que requieren el transporte de piezas de un punto de producción a otro.
También el brazo robótico facilita la manipulación de piezas pequeñas con precisión. Por este motivo la industria electrónica es la que más lo emplea.

¿Cómo vender maquinaria industrial por Internet?

Para vender maquinaria industrial por internet necesita primero encontrar un mercado que se adapte a sus necesidades de venta.
Para ello tiene que tener en cuenta diversos factores como qué tipo de maquinaria es, su tamaño, cuál es su especialización, su actividad o los costos asociados.
Cada vez más las empresas están inclinándose por vender su maquinaria industrial usada en plataformas de subasta.
De esta forma tienen más control sobre su venta, además de ahorrarse mucho tiempo en la gestión.
Hay que tener en cuenta que la maquinaria industrial de segunda mano, aunque sufre una devaluación importante, sus componentes no están programados para durar un tiempo determinado.
Por este motivo, optar por la compra de maquinaria usada es altamente rentable, porque puedes conseguir muy buen producto por mucho menos dinero.

¿Por qué comprar o vender maquinaria industrial de segunda mano o usada?

Montar un negocio desde cero requiere de mucha inversión, y la maquinaria es uno de los elementos imprescindibles en los que se va muchísimo dinero.
Cada vez más empresas, cuando se ven en la necesidad de tener que adquirir nueva maquinaria, recurren al mercado de compra- venta de ocasión por el ahorro económico que esto supone.
También es buena opción cuando empiezas, por la incertidumbre que genera el no saber si el negocio saldrá adelante o no y si la inversión será rentable.
La maquinaria industrial tiene una gran vida útil.
En muchas ocasiones esta maquinaria usada se vende como consecuencia de la necesidad de la empresa de sustituirla por un modelo más nuevo.
También se puede dar el caso que por cierre de un negocio, estos liquiden y pongan en venta sus equipos industriales.
Estas situaciones suponen buenas oportunidades para adquirir máquinas por mucho menos dinero de lo que costaría comprarlas nuevas.

Ventajas de comprar o vender maquinaria industrial usada.

El mercado de la compra-venta de maquinaria usada cada día crece más.
Esto se debe a las numerosos ventajas que proporciona, tales como:
Ahorro: es, con toda probabilidad, la ventaja más importante y la principal razón que atrae cada vez a más clientes relacionados con este sector.
Comprar equipos nuevos supone un coste muy elevado. Una maquinaria que ya no lo es porque ha sido usada tendrá un precio más bajo y será más asequible.
Evidentemente, el precio siempre va a depender del estado en el que se encuentren y de las prestaciones que aún puedan ofrecer.
Garantías: puede ser lo que todavía eche un poco para atrás a algunos clientes que no se fían y piensan que por ahorrarse dinero en la compra, después tengan que gastar en reparaciones.
Por este motivo, las empresas que se dedican a la compra-venta de maquinaria industrial garantizan que los equipos han sido revisados y cumplen con todo lo necesario para proporcionar un funcionamiento óptimo y seguro.
Servicio técnico: es un punto más a favor. Muchas empresas ofrecen un servicio técnico posventa que se encargará del mantenimiento del equipo durante bastante tiempo, por lo que no tendrá que preocuparse en caso de averías.
Plazos de entrega: cuando compras maquinaria nueva no te la llevas en el momento. Desde que se formaliza el pedido hasta que finalmente lo sirven puede pasar bastante tiempo.
Los plazos de entrega son algo que siempre hay que tener en cuenta si urge tener la maquinaria.
Sin embargo, en el mercado de la compra-venta de equipos usados esto no sucede. Normalmente aquí los plazos de entrega son muy cortos, no superando las dos semanas.

Inconvenientes de comprar o vender maquinaria industrial usada.

Aunque comprar o vender maquinaria industrial usada es una buenísima elección, también tiene sus inconvenientes.
Los más destacados son los siguientes:
Garantía: comprar equipos usados a cualquiera que los venda puede resultar muy caro a la larga si te encuentras con problemas que terminen arruinando la inversión.
Por este motivo es vital que la compra la realices en establecimientos de confianza y que garanticen el perfecto estado de la máquina.
Los componentes: la antigüedad de los componentes que conforman una máquina usada tienen el problema añadido de que sus repuestos puede que ya no se fabriquen.
Debes tener en cuenta este aspecto a la hora de comprar la maquinaria.
La obsolescencia: cuando hablamos de obsolescencia nos estamos refiriendo a la tecnología y al desfase de los software que utilizan muchos de estos equipos.
Este factor es vital tenerlo en cuenta. Si no es posible actualizar los software la maquinaria dejará de ser productiva.

¿Cómo puede la realidad virtual ayudar a vender maquinaria industrial?

Vender maquinaria de gran tamaño por internet no es tarea fácil.
Un comprador por internet no sabe con exactitud qué está comprando, no puede verlo con sus propios ojos, y los costes son muy altos como para jugársela.
De ahí que la venta sea mucho más complicada, sobre todo si no hay posibilidad de trasladarse al sitio donde se encuentre y poder comprobar in situ el estado del equipo.
Es en estas circunstancias donde la realidad aumentada juega un papel muy importante.
La realidad aumentada permite mostrar a los clientes a tamaño real un producto como si lo tuvieran delante.
De esta forma, el cliente podrá ver cómo es la maquinaria por fuera y por dentro, su funcionamiento e incluso verla como si estuviera colocada en su negocio, haciéndose así una idea antes de comprarla.

Beneficios de la realidad aumentada

La realidad aumentada tiene numerosos beneficios, pero a la hora de vender una maquinaria industrial ofrece dos ventajas a tener en cuenta:

1. Potencia la venta

La realidad aumentada es una herramienta muy fácil de usar. Los vendedores pueden aprender su uso en muy poco tiempo.
Una vez que sepan usarla podrán visitar a posibles clientes y mostrarles la maquinaria, y que éstos la vean como si la tuvieran delante.
Esto facilita mucho la venta de estas maquinarias.

2. Fideliza a los clientes

La realidad aumentada va más allá de la venta de maquinaria industrial.
También es una herramienta para fidelizar al cliente ofreciéndole, después de la compra, soporte técnico remoto.

Factores a tener en cuenta para fijar el precio de los equipos industriales

Ponerle precio a la maquinaria industrial no es tan fácil como pueda parecer, sobre todo si quieres vender rápido y recuperar gran parte de la inversión.
Muchos vendedores que en su día hicieron una gran inversión al comprar maquinaria industrial nueva y quieren deshacerse de ella, si no son muy antiguas, pretenden recuperar el mayor valor. Y esto no siempre es posible.
Para acertar a la hora de determinar el valor de los equipos conviene tener en cuenta alguno factores como estos:
El fabricante: existen diferentes fabricantes de maquinaria que se han ganado una buena reputación y confianza entre los consumidores porque sus marcas se consideran fiables y de calidad.
Un equipo de una marca reconocida le da más valor a la hora de venderlo.
Pero la marca no es lo único a tener en cuenta en el precio. Si el fabricante sigue elaborando repuestos para esas máquinas y mantiene un soporte técnico, el equipo tiene más valor.
La antigüedad: saber el modelo y la antigüedad de la maquinaria determinarán mejor su precio. Un modelo más nuevo tendrá más valor que uno más desfasado.
El uso: las hora que la máquina ha estado funcionando ayudan a precisar con más acierto el precio.
Un equipo puede ser muy nuevo pero tener muchas horas de uso en comparación con otro que no lo sea tanto.
El mantenimiento: el mantenimiento hace referencia no solo al uso en cuanto al número de horas, sino también al tipo de trabajo que ha desempeñado.
Por este motivo, unos equipos necesitan más mantenimiento que otros para prevenir problemas graves que los podrían dejar inoperativos.

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